Porvenir


Tomo un café negro, sin leche ni azúcar, mientras la espera avanza, lenta pero rotundamente; el vacío comienza a desvanecerse y se alienta el amanecer. Fresco, jubiloso, soleado, un amanecer que culmine la tregua. Esa tregua injusta e inmerecida. A diferencia de los Beatles, invierto los términos a "adiós" y "hola".

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