El jefe Rockdrigo González interpretando una versión "alternativa" de "No tengo tiempo", un himno para los que crecimos en los espacios urbamos más "rasposos". Si bien en él todo cabe dentro de lo alternativo, esta versión tiene un sabor especial. El tamaulipeco dejó una estela densa entre una generación que comenzamos a vivir el desencanto de la modernidad citadina, sus gruesas capas de smog , el olvido, la futilidad de la esperanza, en fin... Hoy, caminando por las viejas calles de mi centro histórico, las que aun no son reparadas, desemplové mi viejo "discman" y escuché las rolas de Rockdrigo. Inevitable: me seguí con Catana, Arrellín, Roberto González. Para no aburrir más al prójimo, quede asentado que no pude soportar el peso de la nostalgia; un cantante de esos que se suben a los camiones, nos recetaba, entre Reforma e Insurgente, yendo rumbo al metro Tlatelolco, y a eso de las 8 ó 9 de la mañana, "No tengo tiempo" de rockdrigo, y...