Bienvenido

Esta bitácora tiene como objetivo compartir algunas ideas, noticias y datos que considero interesantes en conexión con el ámbito económico, social y político.
Son bienvenidos todo tipo de comentarios, críticas y sugerencias para mejorar este espacio.
Toda expresión la emito bajo mi entera responsabilidad y en nada compromete a las organizaciones o personas con las que estoy ligado.
"LA CRÍTICA NO HA QUITADO LAS FLORES IMAGINARIAS DE LAS CADENAS PARA QUE EL HOMBRE SOPORTE A ESTAS ÚLTIMAS SIN FANTASÍAS NI CONSUELO, SINO PARA QUE SE DESPOJE DE ELLAS Y RECOJA LA FLOR VIVA".

-Irving Zeitlin

3 de enero de 2011

Perspectivas para el 2011

No pretendo ser un aguafiestas, así que, una vez pasadas las celebraciones, me permito comentar una anécdota derivada de la cena de año nuevo. Una persona no muy cercana, con la que naturalmente no tengo la confianza plena y que además no sabe bien cómo soy, me preguntó si creía que el año sería mejor; la pregunta estaba cargada de una emotividad enmarcada por una sonrisa que podría decirse contenía eso que la gente llama . En mi deseo por no echar a perder la festividad, opté por caer en el lugar común de responder que espero que las cosas mejoren y que todo mundo le vaya bien. La verdad es que hay elementos subjetivos para desearlo, sobre todo porque está involucrado en ello la gente que más quiero. Pero más allá del ámbito volitivo, es necesario reconocer que las cosas no cambian "magicamente" por los meros deseos que, además, suelen ser emotivamente efímeros y cargados de una carga simbólica que los favorece, pero entrando en el terreno de lo objetivamente posible, es difícil negar el panorama desalentador.
Para que la gente, en abstracto, viva mejor, es decir, dejando de lado el esfuerzo pensonal, la decisión, la voluntad y la disciplina para desempeñarse con denuedo en las actividades de cada uno, hay un entorno que nos afecta en mayor o menor grado, y ese entorno no es alentador.
En materia económica, las cosas no parecen mejorar sustancialmente. A la alza generalizada de precios, que evidentemente lastimará el bolsillo de los que menos tienen y desatará los controles inflacionarios con políticas ortodoxas que sólo encarecen el crédito, frenan la inversión y promueven la especulación, hay que añadir los efectos del desequilibrio externo ante la asimétrica relación con Estados Unidos, la inestabilidad cambiaria asociada con la merma en la competitividad de la industria nacional y el desequilibrio comercial; el precario nivel de empleo; los salarios deprimidos, y su reflejo en la contracción del mercado interno, y en sí, una política económica incapaz de potenciar el crecimiento sostenido, por lo que en el mejor de los casos, habrá ese crecimiento mediocre que se sostienen con los endebles alfileres de la "estabilidad macroeconómica" (ese gran mito). Por el frente económico, no hay una perspectiva, mientras no termine este sexenio, de una mejora efectiva y estructural. México, económicamente, seguirá siendo un país mediocre.
En materia social, la inseguridad ha hecho presa de su dominio a la población en general. En diversos estados, y prácticamente en toda la República, el crimen organizado ha tendido sus redes y ha profundizado su nivel de arraigo, haciendo incapaz el intento de Calderón por enfrentar su poder. El baño de sangre ha sido desmesurado, en lugar de ser el "presidente del empleo" como prometió en su mentirosa campaña, Calderón se ha convertido en el "presidente de la inseguridad", lo que lo ha convertido en un auténtico peligro para México. Su estrategia ha sido un fracaso total, a pesar de que con todo su cinismo haya insistido en un mensaje transmitido en cadena nacional en que "vamos por el camino correcto". Las estadísticas de muertos ya comenzaron en estos pocos días del 2011 a proyectarse como otro año en que el crimen organizado se despliega abiertamente, sin una contención efectiva por parte de un gobierno terco e imprudente.
Por la parte política, el desgaste inmediato de un gobierno carente de legitimidad, habrá de exponerse con todo descaro en este año, como prolegómeno a la sucesión presidencial. Siendo lamentable que no se puedan acortar los mandatos por incapacidad manifiesta, tendremos que essperar hasta 2012 para saber si el pueblo de México se acerca a la madurez y se da un gobierno capaz de conducir con rumbo los destinos del presente y el futuro, pero por lo mientras habrá que presenciar el espectáculo de los aspirantes a la presidencia, sus intentos por mostrar su "rostro humano y sensibilidad", la "nueva imagen" de los partidos políticos que han creado esta catástrofe, y una maraña de frivolidad para definir las preferencias del electorado, con la complicidad canalla de la manipulación de los medios de difusión.
Por eso creo que, en medio de beneplácitos abstractos propios de un nuevo año, la crisis en que concretamente se hunde el país sólo terminará por hacer sentir todo su peso y parecerá desvanecerse en las distracciones mediáticas. No parece que será este un buen año en lo social, como por desgracia tampoco lo será en lo económico ni el lo político. Sólo me queda desear que los sujetos tengamos en la esfera íntima, la privada, la personal, esa del "mundo de la vida", momentos agradables, en medio de paz y serenidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares

Seguidores

Buscar este blog