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Esta bitácora tiene como objetivo compartir algunas ideas, noticias y datos que considero interesantes en conexión con el ámbito económico, social y político.
Son bienvenidos todo tipo de comentarios, críticas y sugerencias para mejorar este espacio.
Toda expresión la emito bajo mi entera responsabilidad y en nada compromete a las organizaciones o personas con las que estoy ligado.
"LA CRÍTICA NO HA QUITADO LAS FLORES IMAGINARIAS DE LAS CADENAS PARA QUE EL HOMBRE SOPORTE A ESTAS ÚLTIMAS SIN FANTASÍAS NI CONSUELO, SINO PARA QUE SE DESPOJE DE ELLAS Y RECOJA LA FLOR VIVA".

-Irving Zeitlin

19 de junio de 2010

Muere Carlos Monsivais

El escritor mexicano Carlos Monsiváis falleció este sábado a las 13:48 horas en el área de terapia intensiva del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán", por insuficiencia respiratoria, informó la Secretaría de Salud en un comunicado.

A partir de las 21 horas, los restos del escritor serán trasladados al Museo de la Ciudad de México, ubicado en avenida Pino Suárez 30, Centro Histórico, informó la Secretaría de Cultura.

Desde el pasado 2 de abril, el autor de "Amor perdido" ingresó a este centro hospitalario para recibir tratamiento; sin embargo, en las últimas semanas su estado de salud se complicó.

Carlos Monsiváis Aceves nació en Ciudad de México el 4 de mayo de 1938. Crítico e irónico, el autor fue según el poeta José Emilio Pacheco, el único escritor "que la gente reconoce en la calle".

Considerado un gran cronista de la vida cotidiana de los mexicanos, del arte y de sus personajes populares, escribió multitud de ensayos, un libro de fábulas, asi como biografías de personajes que han dejado huella en la vida mexicana como Salvador Novo.

Estudió en la Facultad de Economía y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue uno de los participantes del movimiento estudiantil de 1968 que, según los mexicanos, abrió una puerta a la democracia.

Con un trabajo diario en la prensa escrita y en la televisión, así como en foros públicos, Monsiváis fue uno de los grandes difusores de la cultura mexicana.

El escritor fue sido distinguido con numerosos premios, entre ellos el Príncipe Claus que otorga Holanda (1998), la medalla Gabriela Mistral que entrega Chile (2001) y el Premio FIL de Literatura de Guadalajara (antes Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo) de 2006, así como con un Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Arizona (2006).

¡Olé, olé olé oléeee, Andrés, Andréeees...!

El teatro Metropolitan lucía semi vacío a media hora de que comenzara el concierto de Andrés Calamaro, el segundo en esta capital; poco después de las nueve de la noche no cabía un alfiler, un público conformado esencialmente por jóvenes, coreaba el nombre del gran compositor argentino, quien pronto dispondría del escenario como quien está en su casa, deleitando como si él fuera el anfitrión, a un auditorio deseoso de escuchar sus canciones. Así fue, Calamaro no decepcionó.
Con una banda de dos guitarras (Julián Kanevsky y Diego García), bajo (Candy Caramelo), batería (José "Niño" Bruno) y un tecladista notable (Tito Dávila), Calamaro dio rienda suelta a sus expresiones. Desde "Los divinos", "Jumping Jack Flash" de los Rolling Stones, "Get up stand up" y "No woman no cry" de Bob Marley, las imprescindibles "El salmón", "Me envenenaste", "Los chicos" (cuyo coro hizo del Metropolitan un estadio de fútbol), "Paloma", los tangos "Volver" y "Los mareados", la reciente "Te extraño", me puso a bailar con "Tuyo siempre" y caló hondo cuando anunció la josealfrediana "Te solté la rienda", justamente aderezada con un brindis con caballitos ("ponys", dijo) de tequila entre los cinco acompañantes del Salmón y un asistente como representante del público.
Calamaro y su banda conformaron un repertorio que incluyó parte del nuevo disco, con lo mucho de sus clásicos, a las ya citadas súmense: "Alta suciedad", "Carnaval de Brasil", "Plaza Francia", "Mi gintonic", "Crímenes perfectos", "Mi enfermedad", "Te quiero igual" y para finalizar el ineluctable binomio "Flaca" y "Estadio Azteca"; aunque por supuesto como es normal entre los grandes, faltaron muchas.
Calamaro aprovechó parte del tiempo para agradecer al público que siempre estuvimos de pie (como se debe), para defender la tauromaquia, para beber tequila repetidamente, para cantar arrodillado y para recibir y regalar flores; en fin, Andrés Calamaro es un clásico de la música en español, con una enorme versatilidad y capacidad para inundar, sin parafernalia escenográfica ni recursos espectaculares ornamentales, un escenario que fue infinitamente suyo. Así, casi dos horas y media de concierto fueron gozosas entre un público febril pero entusiasta, que rindió culto a "lo argento" con casi fervor.

18 de junio de 2010

Murió José Saramago

José Saramago, siempre del lado de los menos favorecidos: Galeano

"Seguirá siendo una voz entrañable y 'extrañable', no sólo por sus obras sino por sus acciones, dijo el uruguayo.

Reuters
Publicado: 18/06/2010 11:41

Montevideo. La obra del escritor portugués José Saramago, quien falleció el viernes a los 87 años, continuará siendo entrañable y "extrañable", al igual que su forma de actuar que lo ubicaba siempre del lado de los menos favorecidos, dijo el autor uruguayo Eduardo Galeano.

Saramago, premio Nobel de Literatura, levantó varias veces su voz contra las injusticias, el conservadurismo, la Iglesia y los grandes poderes económicos.

"Seguirá siendo una voz entrañable y 'extrañable'. Lo extrañaremos mucho aunque siga estando", dijo Galeano.

"Yo no quiero palabrear las emociones, simplemente digo que en este mundo hay finales que son también comienzos, muertes que son nacimientos. Y de eso se trata", agregó.

"(Se extrañará) su obra y también a él, a sus acciones, (porque) era un hombre que estaba siempre del lado de los perdedores", comentó el autor de Las venas abiertas de América Latina.

Saramago era miembro del Partido Comunista y comenzó su carrera literaria como poeta. Entre su obra se destaca El año de la muerte de Ricardo Reis, El evangelio según Jesucristo, Ensayo sobre la ceguera, La balsa de piedra y La caverna.

La Fundación Saramago dijo que el escritor había muerto de un fallo multiorgánico tras una enfermedad prolongada.

11 de junio de 2010

La piratería

Hallé esto entre un video y otro, entre una canción que acaricia el alma y otra que desgarra al orgullo. Me parece muy interesante, particularmente la posición de Sabina, quien para variar, va a la médula sin hipocresías ni demagogias. En efecto, la piratería es parte de nuestro mundo, está por doquier y alivia el bolsillo agobiado por los bajos salarios, de millones de trabajadores que no se preguntan moralinamente si están haciendo bien o mal. Vivimos en un mundo que nos reclama un consumo frenético, y al mismo tiempo, el mismo sistema, nos exprime el trabajo en medio de una competencia entre compañeros de clase ciegos, "a ver quién lo hace por menos". Consumir, consumir consumir; ¿y con qué dinero, señor? La piratería terminará por ser la industria alternativa de un mundo alternativo, ese mismo mundo que nos separa cada vez más entre los que pueden ser "totalmente palacio" y los que nos vestimos en los tianguis. Los tiempos en que el viejo Henry Ford pagaba lo suficiente a sus empleados para que pudieran comprarse un auto Ford, han pasado. ¿Los empleados de Sony, de Warner, de Alfaguara, son capaces de adquirir todos sus bienes originales?
Visite a su pirata de confianza, porque eso sí, hay de piratas a piratas y hasta entre los piratas hay calañas, y disfrute la obra de algún autor, cantante, escritor, cineasta, que seguramente no recibirá las regalías que merece, pero cuando menos, contribuirá con hacerle más feliz.

8 de junio de 2010

Rendirán homenaje al filósofo Bolivar Echeverría

Rendirán homenaje al filósofo Bolivar Echeverría
Niza Rivera

MÉXICO, D.F., 7 de junio (apro).- El filósofo, traductor y profesor emérito de la UNAM, Bolívar Echeverría Andrade, quien falleció el sábado pasado, será mañana objeto de un homenaje.

Investigador y Premio Universidad Nacional a la Docencia (1997), Echeverría murió en su casa de un infarto. Tenía 69 años de edad.
De origen ecuatoriano, Echeverría nació en la ciudad de Riobamba en 1941, pero se estableció en México desde 1970, donde vivió hasta su muerte.

Fue maestro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

El homenaje se realizará en las instalaciones de Siglo XXI Editores (Cerro del Agua 248, Col. Romero de Terreros), la casa que publicó varios de sus libros, como Valor de Uso y Utopía (1998) y Sociedades icónicas (2007).

En el acto se espera la participación de los académicos José María Perez Gay, Julio Boltvinik, el investigador Stefan Gandler, Federico Álvarez, Luis Arizmendi y José Luis Balcárcel; moderará el ensayista, poeta y filósofo Jaime Labastida, director de Siglo XXI.

La dirección electrónica de la FFyL de la UNAM (www.filos.unam.mx/), publicó hoy un desplegado en su página principal lamentando el fallecimiento del filósofo.

Tanto el antropólogo Roger Bartra, como el investigador Stefan Gandler coincidieron en la pronta tarea de alguna casa editorial para reunir las obras de Echeverría y divulgarlas.

El primero la calificó de una obra dispersa y “de un valor inestimable”, mientras que el segundo habló de ella como producto de un pensamiento vigente que requiere de mayor difusión y, dijo: “Su pérdida puede considerarse de carácter mundial”.

Mientras, los escritores Gonzalo Celorio y Rafael Pérez Gay lo calificaron como un hombre que mezclaba la inteligencia, la bondad y el buen humor.

Echeverría fue autor de obras como El discurso crítico de Marx (1986); Circulación capitalista y reproducción de la riqueza social. Apunte crítico sobre los esquemas de K. Marx (1994), y Las ilusiones de la modernidad (1995), siendo de las más recientes Definición de la Cultura (2001); La mirada del ángel. Sobre el concepto de la historia de Walter Benjamin (2005), y Vuelta de Siglo (2006).

También fue fundador de revistas culturales universitarias y políticas, como Cuadernos políticos (1974-1989); Economía política (1976-1985); Palos de la crítica (1980-1981); Ensayos (1980-1988), y fue miembro del consejo de redacción de revistas como Theoria (desde 1991) y Contrahistorias. La otra mirada de Clío (desde 2003).

Entre los premios que obtuvo destacan el Libertador Simón Bolívar al Pensamiento Crítico (Venezuela, 2006) y el Pío Jaramillo Alvarado (FLACSO-Quito, Ecuador, 2004).

http://www.filos.unam.mx/mis_archivos/pdfs/avisos/esquela-bolivar-echeverria.pdf

6 de junio de 2010

Adiós Bolívar Echeverría

La muerte del filósofo ecuatoriano Bolívar Vinicio Echeverría Andrade, no se puede soslayar. Sin duda alguna, ha sido quizá el principal aporte a la teoría crítica desde América Latina en la segunda mitad del siglo XX y lo que tenemos del actual. La formación erudita de Bolívar Echeverría le hacía ser un profesor extraordinario en todos los sentidos. Lo recuerdo bien, y me enorgullece además ese recuerdo, por haber estado presente en algunos de sus cursos. Miércoles a las 6 de la tarde, llegaba él a las 6 y diez minutos aproximadamente, intentaba pasar por medio de la nube humana que hacía casi impensable que tanta gente, la mayoría jóvenes y algunos ya entrados en madurez acumulada, pudiera caber en el aula 103. La de siempre.

Bolívar Echeverría pasaba entre la tácita valla que la admiración espontáneamente forzaba entre esos alumnos deseosos, la mayoría, por escucharlo durante más de una hora. Llegaba al asiento, lo ocupaba y discretamente cambiaba sus anteojos, colocando cuidadosamente los anteriores en su estuche. Apagaba con el mismo sigilo su celular y sacaba un pequeño cuaderno de pasta dura donde tenía las notas derivadas de la lectura aguda y brillante de su mente calada. Varias veces comenté con mi camarada y colega Edgar Acatitla: "lo que daría por leer directamente de ese cuadernito". Decenas de esuchas atendíamos, insisto la mayoría, con casi fervor cada una de sus palabras (fue casi insultante una vez escuchar a una "hija de papi" declarar, 'vengo a la clase de Bolívar para sentirme menos culpable por el dinero de mi familia'), debatiéndonos entre escucharlo simplemente y observarlo, o intentar rescatar en apuntes sus palabras generosas, maldiciendo el no saber taquigrafía; no pocos de plano llevaban sus grabadoras para registrar hasta los carraspeos del gran filósofo de la vida material, espiritual y política de nuestro continente. El ingente crítico de la modernidad.

Si antes guardaba con orgullo las notas obtenidas en sus cursos, jamás olvidaré sus garabatos en mi trabajo aquel que preparé con rigor inusual en estos mis últimos años como estudiante. Fue casi ritualista la forma en que debía trabajarse un trabajo ex professo, para ser leído por Bolívar Echeverría. Es imposible no reconocer mi deuda con él. Es imposible no reconocer su influencia en mi modestísimo trabajo, intentando rascar algo de su criticidad.

Sartre, Adorno, Benjamin, Heidegger, Sade, Horkheimer, Bloch, Gramsci y por supuesto Marx, no pueden ser leídos de la misma forma luego de un curso con Bolívar Echeverría. No se limitaba al mero recuento de las teorías; si bien llevaba sus notas, Echeverría es del tipo de profesor que siempre he admirdo, el que es incapaz, aun repitiendo las palabras, de dar una clase igual a otra, Echeverría era creador, cada una de sus clases era literalmente una conferencia, cada una era una obra en sí misma.

Tardes de tres semestres rigurosamente asistiendo cada miércoles, y otro semestre más de forma irregular; tardes calurosas o gélidas, viendo cómo las palabras de Echeverría encantaban a una generación de jóvenes impacientes por poder rebasar el plano de la impasibidad propia frente a la claridad casi quirúrgica de la filigrana tejida por la mente y el discurso de nuestro admiradísimo maestro que reclamaba una praxis, descanse en paz, Bolívar Echeverría.

Mucha de su obra puede consultarse en:
http://www.bolivare.unam.mx/

Falleció Bolívar Echeverría, voz crítica de la modernidad capitalista

Fabiola Palapa Quijas y Fernando Camacho Servín
Periódico La Jornada
Domingo 6 de junio de 2010, p. 2

Una de las más importantes y congruentes voces críticas de la modernidad capitalista en Latinoamérica se apagó este sábado al fallecer el filósofo, escritor e investigador Bolívar Echeverría a los 69 años de edad, víctima de un infarto cardiaco, en su domicilio de la ciudad de México.

La noticia fue dada a conocer por los familiares de quien fuera en vida Profesor Emérito en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en cuya Facultad de Filosofía y Letras formó desde 1973 a varias generaciones de estudiantes.

Nacido en 1941, en la localidad de Riobamba, Ecuador, aunque avecindado en nuestro país a partir de 1971, el pensador destacó por su profundización y vehemencia en el estudio del marxismo y existencialismo, entre otras escuelas filosóficas, así como por su posición crítica frente al avasallamiento del capitalismo.

Fue también reconocido por su teoría del modo de ser barroco de los latinoamericanos como una forma de resistencia cultural, lo que en su opinión era la base de una especie de modernidad alternativa, propia de la región.

Autor de una vasta obra sobre modernidad, economía y cultura, Bolívar Echeverría realizó sus estudios de filosofía en la Universidad Libre de Berlín, donde conoció al sociólogo alemán Rudolf Dutschke, uno de sus amigos más cercanos, con quien estudio la obra de Marx, Lukacs, Fanon y Sartre, algunos de los autores que fueron determinantes en su trabajo posterior.

A su llegada a México, en los ya mencionados albores de la década de los 70, se desempeñó como traductor y continuó sus estudios sobre la economía política de Marx, la teoría crítica de la Escuela de Francfort, la corriente existencialista de Heidegger y los sucesos históricos y culturales de América Latina.

El filósofo se mantenía en contra de que el fin de la historia hubiera llegado con el supuesto triunfo definitivo del capitalismo, y así lo refrendó en diversas entrevistas que concedió a lo largo de su vida.

Afirmaba que, aun sin tener alternativas reales y concretas, el descontento de los pueblos podía ser una situación eventualmente transformadora de la realidad social.

Con la experiencia de haber participado en diversos movimientos sociales en los años 60 del siglo pasado, consideraba que había una conciencia popular muy extendida de que las cosas, tal como están funcionando, no pueden seguir.

Al respecto, en una conversación con el diario español Diagonal, publicada en octubre de 2007, sostuvo: “La impugnación o el descontento se están dando en los usos, costumbres y comportamientos, y apuntan en una dirección por lo pronto muy poco ‘política’”, pero al final de cuentas es una resistencia que puede corroer poco a poco al sistema hasta hacerlo caer.

De forma paralela a su trabajo académico en la máxima casa de estudios, Bolívar Echeverría dedicó también sus esfuerzos a crear revistas culturales y políticas, entre ellas Cuadernos políticos, Palos de la crítica, Economía política y Ensayos.

De igual manera, pertenecía al consejo de redacción de varias publicaciones de México y el extranjero, como Contrahistorias, La otra mirada de Clío y Theoría, y coordinaba el seminario La modernidad, versiones y dimensiones, en la UNAM.

Algunas de las obras más importantes del académico, quien realizó posgrados en economía y filosofía, son El discurso crítico de Marx (1986), Conversaciones sobre lo barroco (1993), Las ilusiones de la modernidad (1995), La modernidad del barroco (1998), Definición de la cultura (2001) y Vuelta de siglo (2006).

Foto
Nuestra deuda con él seguirá creciendo, lamentó Adolfo Gilly. Arriba, Bolívar Echeverría en una imagen de 2008. Foto Marco Peláez

Entre los galardones que recibió se encuentran los premios Universidad Nacional a la Docencia (México, 1997), Pío Jaramillo (Quito, 2004) y Libertador Simón Bolívar al Pensamiento Crítico (Caracas, 2006).

Sus restos serían velados a partir de las 20 horas de este sábado en la funeraria García López del Pedregal.

La comunidad filosófica e intelectual, en general, se mostró consternada con la noticia del deceso. Entre otros, el filósofo Ramón Xirau destacó que México pierde con la muerte de Bolívar Echeverría a un pensador marxista muy liberal, en tanto para Adolfo Gilly, Bolívar era de los grandes y murió en su ley. Nuestra deuda con él seguirá creciendo.

Entre los personajes consultados por La Jornada, el escritor Víctor Flores Olea indicó que “es muy sensible la muerte de Bolívar, porque era un hombre muy preparado en el campo de la filosofía y la reflexión política. Deja un hueco muy grande en los medios académicos y de reflexión política en México, había ciertos autores que él conoció de manera muy especial; creo que hay que regresar a Bolívar para volver a estudiar a fondo la escuela de Francfort, a Jean Paul Sartre, Marcuse, Heidegger, y a otros que han marcado el pensamiento del siglo XX.

Siempre fue admirable su compromiso académico, su decisión de ser un universitario atento a los fenómenos políticos y sociales en todas partes del mundo, especialmente en América Latina. Deja un hueco intelectual que es difícil de llenar.

Jorge Juanes, filósofo asimismo, calificó el suceso como “una gran pérdida para el pensamiento crítico. Bolívar es de los pensadores más conocedores de esto que se llama el pensamiento crítico, revolucionario, pero no asumido desde el punto de vista retórico.

“Entre sus aportes están la integración de la modernidad, la situación de la izquierda dentro de la modernidad hoy, después de lo que pasó en la experiencia de los países socialistas. Otro tema que preocupaba a Bolívar era América Latina en su conjunto, con la idea de que era una cultura original que tenía señas de identidad propias.

Es un profesor muy importante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, profesor emérito y sus seminarios son célebres. Es un gran formador de discípulos abiertos a todas las corrientes de pensamiento.

Constructor de una nueva interpretación de AL

David Moreno, editor de ITACA, sello en el que se publicaron varios de los libros de Echeverría, consideró a éste como uno de los pensadores más importantes de nuestro tiempo, y su obra tiene una trascendencia internacional. En México introdujo una manera de pensar y entender el marxismo; revolucionó todo el esfuerzo para atender la obra de Marx; para la izquierda es una gran pérdida. Este año publicaremos dos libros de Echeverría.

En ese mismo tenor, se expresó el académico Andrés Barreda Marín: “Bolívar fue el pensador crítico latinoamericano que más lejos llegó en la comprensión del capitalismo contemporáneo. Tiene una formación clásica en los debates de la izquierda del siglo XX como muy pocos la tienen. Es un pensador muy cuidadoso en el rescate de la crítica de la economía política de Marx y en un diálogo muy cuidadoso con la filosofía de Martin Heidegger.

Fue pionero en la crítica de la economía política y la semiótica para la caracterización de toda la cultura. En los últimos 20 años construyó una interpretación sobre América Latina completamente nueva, sobre lo que es la especificidad del lugar de la cultura latinoamericana dentro del mundo. Es lamentable su deceso.

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