Bienvenido

Esta bitácora tiene como objetivo compartir algunas ideas, noticias y datos que considero interesantes en conexión con el ámbito económico, social y político.
Son bienvenidos todo tipo de comentarios, críticas y sugerencias para mejorar este espacio.
Toda expresión la emito bajo mi entera responsabilidad y en nada compromete a las organizaciones o personas con las que estoy ligado.
"LA CRÍTICA NO HA QUITADO LAS FLORES IMAGINARIAS DE LAS CADENAS PARA QUE EL HOMBRE SOPORTE A ESTAS ÚLTIMAS SIN FANTASÍAS NI CONSUELO, SINO PARA QUE SE DESPOJE DE ELLAS Y RECOJA LA FLOR VIVA".

-Irving Zeitlin

20 de enero de 2010

'Irracional' impuesto a telecomunicaciones: Slim

Miércoles 20 de enero, 03:56 PM

México, 20 Ene. (Notimex).- El impuesto a telecomunicaciones vigente desde este 2010 es un gravamen irracional, por lo que se le debe dar marcha atrás, aseguró el empresario Carlos Slim Helú.

El presidente honorario del Consejo de Administración de la telefónica se refirió al gravamen que excluye telefonía rural e Internet después de dar a conocer las acciones que emprenderá Teléfonos de México (Telmex) como el principal promotor de la conectividad, la educación y cultura digital, así como tecnologías de información.

Dijo que el impuesto sólo sería justificable en caso de emergencia de ingresos, cuyas características no se presentan en este momento.

Aclaró que en paquetes de servicio con internet, la empresa que representa optó por absorber los incrementos derivados del aumento impositivo por Valor Agregado (IVA) y a las telecomunicaciones.

Durante la rueda de prensa, Slim Helú informó también que para este 2010 Teléfonos de México tiene planeada una inversión de 10 mil millones de pesos.

Sobre el anuncio de las acciones de Telmex para impulsar la innovación tecnologica en México en 2010, dijo que estarán dirigidas a dotar al país de mayor conectividad, así como impulsar la educación, la cultura digital y el desarrollo de las tecnologías de la información.

En materia de conectividad, se pretende que en los próximos tres años se alcancen 12 millones de accesos de banda ancha, incluyendo todas las tecnologías para que el acceso a internet llegue a más de la mitad de la población.

Otro objetivo es multiplicar la velocidad de acceso de Infinitum este 2010, con la calidad, continuidad y consistencia en la velocidad de navegación que caracteriza el servicio, y duplicar el numero de sitios con Infinitum Móvil para llegar a tres mil en todo el país.

Respecto a la educación y cultura digital, la pretensión es llegar a tres mil 300 bibliotecas digitales Telmex en este año, lo que incluso permitirá a los clientes de la compañía obtener en préstamo un equipo de cómputo, tal y como operan las bibliotecas tradicionales con los niños.

También, se llegará a mil aulas digitales Telmex equipadas con banda ancha e infraestructura para capacitación en tecnologías de la información.

En materia de becas, el programa fija como meta llegar este año a 50 mil becas digitales, cuyo propósito es dotar equipo de cómputo e internet de banda ancha a familias de los trabajadores de Grupo Carso.

Asimismo, acumular 225 mil becas de Fundación Telmex para estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado.

Para el fortalecimiento de las tecnologías de la información, se dio a conocer el inicio de operaciones de Instituto Tecnológico de Teléfonos de México en Tecnología de Información, avalado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), que en su primer año formará a mil profesionistas.

Adelantó que se está ampliando la capacidad de hospedaje en los Centros de Datos y se dará mayor apoyo a la creación de programas y soluciones de cómputo nacional.

Albert Einstein


Albert Einstein (1879-1955), Premio Nóbel de Física en 1921, gozó de una rapidez mental propia de un genial humorista.

1.-Un periodista le preguntó a Einstein: '¿Me puede Ud. explicar la Ley de la Relatividad?' y Einstein le contestó: '¿Me puede Ud. explicar cómo se fríe un huevo?'. El periodista lo miró extrañado y le contesta 'Pues, sí, sí que puedo', a lo cual Einstein replicó 'Bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego'.

2.-Durante el nazismo Einstein, a causa de ser judío, debió soportar una guerra en su contra urdida con el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de estos intentos se dio cuando se compilaron las opiniones de 100 científicos que contradecían las de Einstein, editadas en un libro llamado 'Cien autores en contra de Einstein'. A esto Einstein respondió: '¿Por qué cien?. Si estuviese errado haría falta solo uno'.

3.-En una conferencia que Einstein dio en el Colegio de Francia, el escritor francés Paul Valery le preguntó: 'Profesor Einstein, cuando tiene una idea original, ¿qué hace? ¿La anota en un cuaderno o en una hoja suelta?' A lo que Einstein respondió: '*Cuando tengo una idea original no se me olvida*'.

4.-Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y estadouni­dense. Al final de su vida, un periodista le preguntó qué posibles repercusiones habían tenido sobre su fama estos cambios. Ein­stein respondió: 'Si mis teorías hubieran resultado falsas, los esta­dounidenses dirían que yo era un físico suizo; los suizos, que era un científico alemán; y los alemanes que era un astrónomo judío'.

5.-En 1919, Einstein fue invitado por el inglés Lord Haldane a compartir una velada con diferentes personalidades. Entre éstas había un aristócrata muy interesado en los trabajos del físico. Tras una larga conversación, el inglés explicó a Einstein que había perdido recientemente a su mayordomo y que aún no había encon­trado un sustituto. 'El filo del pantalón la he tenido que hacer yo mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas'. A lo que Einstein comentó: 'Me lo va a decir a mi. ¿Ve usted estas arrugas de mi pantalón? Pues he tardado casi cinco años en conseguirlas.'

6.-Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación, Ein­stein le dijo a Chaplin: 'Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira'. A lo que Chaplin respondió: 'Lo suyo es mucho más digno de res­peto: todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende'.

7.-Y por último uno de los chistes favoritos que Einstein relatara en reuniones con políticos y científicos.
Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la Relatividad, era con frecuencia so­licitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómo­do para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chofer.
Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.
'Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra.'
Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar, in­tercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante.
Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió la farsa: El chofer expuso la conferencia que había oído repetir tantas veces a Einstein.
Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta.
El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta, sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó: 'La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chofer, que se encuentra al final de la sala, se la responda'.

11 de enero de 2010

Retos económicos para 2010: inflación


Al inicio de este año todo mexicano se ha topado con un problema tradicional: la cuesta de enero. Casi tan emblemáticas como las posadas, las cenas de navidad y de año nuevo o los juguetes y la rosca de reyes, son las filas en las casas de empeño como recurso al que recurren miles sino que millones de mexicanos en los primeros días de enero; pagar las deudas y reponerse del consumo excesivo, son la razón lógica. Sin embargo, en este año el problema se agudiza y no sólo aqueja a quienes viven desmesuradamente las fiestas gastando más de lo debido. No olvidemos que a fines de diciembre el nuevo secretario de Hacienda nos regaló sendos aumentos a la gasolina, como recordatorio de que las prioridades están centradas en las variables macroeconómicas y la recaudación de ingresos, más que en el bienestar de la gente. Esto ha tenido un impacto drástico sobre la inflación, ya que ha disparado aumentos de precio en varios productos básicos y servicios, que acompañan a los aumentos en tarifas a servicios que ofrecen los diferentes gobiernos, desde el federal a los locales, y al incremento en los impuestos.
La inflación, pues, aparece como un gran problema para este año, y a pesar de las declaraciones del nuevo gobernador de Banxico, Agustín Carstens Carstens en torno a no modificar, en el corto plazo las tasas de interés, su orientación fondomonetarista da elementos para creer que tarde o temprano teminará por subir las tasas, con el consecuente encarecimiento del crédito. Esto tiene como consecuencia que el dinero se encarece, contratar deuda tanto productiva como para el consumo tiene incrementos, y es parte del fenómeno inflacionario: el precio del dinero también se eleva.
El encarecimiento del crédito contrae la inversión, ya que pedir dinero se hace más costoso, lo que frena o inhibe la inversión productiva; la creación de empleos, tan necesaria en nuestro país se limita, y muchos micro y pequeños empresarios, ante el encarecimiento generalizado de impuestos, insumos (la gasolina y otros energéticos tienen un efecto dispersor inmediato) y crédito, no sólo no abren nuevas vacantes, sino que es común el cierre de plazas y el incremento en la intensidad del trabajo para aquellos que lo conservan.
Por ende, el desempleo seguirá siendo un serio problema para nuestra economía, y más que un simple indicador, es el que de manera más cruda se manifiesta en efectos humanos lamentables: desesperanza, pobreza, criminalidad, informalidad, agresividad, etcétera.
Ante ello, muchos de mis alumnos suelen preguntar en clase sobre las razones por las que esto no se corrije. En mi punto de vista, esto tiene que ver con la orientación general de la economía; es decir, la concepción que descansa en el modelo económico que prevalece, el cual, atiende las variables macroeconómicas de corto plazo, sin entender que para lograr una ola de crecimiento de mediano y largo plazos exige, trascender la mirada puesta sólo en los "equilibrios macroeconómicos".
A mi entender, habría que reconsiderar la forma en que se asume la inflación, ya que esta no sólo es efecto de un problema monetario, como sostiene Friedman, quien asume que la inflación es derivada de un exceso de demanda; esto es, la gente tiene "demasiado" dinero y al querer consumir a un ritmo más acelerado que la producción, hace que la demanda crezca más rápido que la demanda. Si, como cree Friedman, MV = PT, donde M es la masa monetaria, V la velocidad del dinero, P el nivel de precios y T el número de transacciones, se eliminan al equivaler V y T, por lo que nos queda M = P; así, la masa monetaria es igual al nivel de precios, y si queremos bajar p, debemos mermar a M.
Esto es parcialmente correcto, y aplica a economías como la estadounidense, en ciertas circunstancias; pero extender la validez de este modelo a todo fenómeno inflacionario, es erróneo. La escuela económica estructuralista, sostiene, creo con acierto, que la inflación no siempre es un fenómeno monetario, sino que es producto también de la escasez de oferta, es decir, al débil crecimiento de la producción.
Una economía que no crece, no genera demanda por debilitarse su mercado interno. La gente no compra y los productores no venden. Las mercancías se estancan en los almacenes y genera caída en las ventas, y en los ingresos de los fabricantes y comerciantes. Estos no pagan los mismos impuestos al gobierno y éste ve caer sus ingresos también. Si gobiernos y empresarios quieren obtener mayores ingresos en medio de un mercado deprimido, suben los impuestos o bien los precios. Esto es lo que pasa actualmente.
Pero esto no corrige la economía, ni frena la espiral inflacionaria. Por el contrario, alienta lo que la escuela de la oferta llama la inflación inercial, que se da cuando la gente cree que los precios subirán y "se adelanta", subiendo los precios antes que los otros. Un ejemplo. Si un productor cree o tiene la certeza de que la gasolina subirá, y que ello incrementará sus costos, tiene la opción a) mantener sus precios y absorber el mayor costo, o b) subir también su precio. Esto se vuelve una cadena, y la inercia de inflación de generaliza.
En una economía que no crece, y que, además, está en manos de monopolios y oligopolios coludidos, como México, la oferta se estrecha e impide que la demanda pueda expandirse. No es que haya "demasiado dinero", es que no hay actividad económica.
Esto, entre otros temas, son los que deben reconsiderarse para corregir a profundidad nuestras muchas falencias económicas. Lamentablemente, la miopía de los conductores de nuestra política económica les impide atender otras ideas que no son las que recibieron dogmáticamente en sus estudios en Estados Unidos.
Para que la inflación ceda, debe alentarse el crecimiento, de otra forma, sólo será contenida temporalemente, sin una correción estructural.

7 de enero de 2010

Perspectivas para 2010



Sé que el tono agorero fastidia en estas fechas. Recomendaciones, rituales, falsos gurúes y una enorme ridiculez acompañan a cada inicio de año. Empero, sin ese afán, creo que es importante una reflexión acerca de este año tan esperado por varios simbolismos. En primer lugar, es imposible sustraerse al escándalo en torno a las empalagosas y fatuas "celebraciones del bicentenario". Llama la atención cómo se crea una expectativa frívola pero abstracta en torno a una fecha que debió haber marcado la ruta de nuestro país como nación independiente, y justamente a dos siglos de su inicio, estamos en condiciones de un magro avance en ese terreno, no sólo frente a otras naciones, sino sobre todo ante el sujeto abstracto que se cierne sobre esta y muchas otras naciones como lo es el capital de influencia transnacional (de hecho podríamos decir que todas las naciones padecen de esta dependencia, pero se subraya su hegemonía sobre las subdesarrolladas). Las decisiones centrales se toman con base en los intereses de los grandes potentados nacionales y extranjeros que definen la ruta de nuestros bienes nacionales, de nuestra riqueza, y de paso, de nuestro presente y futuro. Las prácticas del pasado, con su saga de nostalgia y respeto, poco importan cuando se trata de hacer algo rentable, sin importar la mescolanza ramplona de sujetos televisivos con pretensiones de cantores y rituales prehispánicos; el asunto es medrar el bolsillo de incautos visitantes ignorantes.
Parece haberse olvidado que la gesta independentista ponía en el centro de la discusión la posibilidad de tomar decisiones con base en el bienestar de los habitantes originarios de esta tierra, tanto aborígenes como nacidos aquí derivados de un complejo mestizaje. Nuestro pueblo, 200 años después no ha superado la lógica de las castas; sigue siendo una sociedad profundamente clasista, que a diario discrimina y margina a los desposeídos, que siguen sin tener las oportunidades para desarrollarse en el marco del sentido que el mundo ha definido en su ruta de bienestar humano. Los escalafones internacionales en desarrollo humano nos ponen en la amarga realidad de la mediocridad y el hambre que padecen decenas de millones debiera avergonzarnos.
Menos estridencia recibe el centenario de la revolución, quizá por ser más reciente, quizá por saberse una revolución traicionada, prostituida por un partido que se arrogó las metas más elevadas moralmente de la

lucha, y pretendió fracasadamente "institucionalizarlas" bajo un control decimonónico, el cual se desvirtuó desde su mismo comienzo. Ahora, que la revolución institucionalizada claramente manifiesta su decandencia, sigue un reparto injusto de la tierra, en manos de aquellos que jamás la trabajan pero junto con los campesinos la explotan; ahora que son tiempos donde los poderosos se empeñan en privatizar las riquezas naturales en extinción; ahora que el analfabetismo sigue siendo amenazante bajo el yugo de un sindicato nefasto cuya lidereza controla a su antojo a quien debiera ser el primer mandatario de un pueblo oprimido y no un administrador de intereses privados, empeñado en demostrar la fuerza que jamás tendrá.
Todos estos factores, sumados a la sempiterna injusticia social que deriva del hambre, la miseria y la marginación, son el marco que soporta el oropel de las celebraciones mentadas. Pero no debiera olvidarse que, desde hace poco más de una década, se viene alertando desde diferentes palestras, acerca de ese México bronco, profundo, incomprendido para los de arriba, que pudiera despertar. En lo personal soy escéptico acerca de un levantamiento armado ahora, en la supuesta secuela 1810-1910-2010. Esa mecánica resulta fruto de fastidio generalizado en que nos encontramos como sociedad, hartos de la mendacidad con que los corruptos líderes se conducen. El descrédito de los partidos políticos y de la política como actividad pública, la desconfianza frente al mercado, el temor ante el desempleo, etcétera, son elementos que debieran tenerse en cuenta a fin de resarcir los pendientes del país.
Por eso creo que, en medio de beneplácitos abstractos, la crisis concreta terminará por hacer sentir todo su peso y desvanecer las distracciones mediáticas. No parece que será este un buen año en lo social, como por desgracia tampoco lo será en lo económico ni el lo político.
Sólo me queda desear que los sujetos tengamos en la esfera íntima, la privada, la personal, esa del "mundo de la vida", momentos agradables, en medio de paz y serenidad.

6 de enero de 2010

Homofobia e hipocresía

Nuestra sociedad está lentamente sintonizándose a los ritmos de los tiempos actuales; esta modernidad que por un lado exige una serie de acatamientos mercantilizados y cosificantes, pero que al mismo tiempo, permite un mayor reconocimiento a una realidad abstracta largamente acariciada: la igualdad. Recientemente, en el Distrito Federal, como la ciudad que tanto avanza en ciertos sentidos como los derechos humanos, pero que tan lamentablemente se estanca y retrocede en otros igualmente torales como la calidad de vida en lo cotidiano (servicios, empleo, seguridad) ha legalizado las uniones matrimoniales entre personas del mismo sexo, con la posibilidad de que estas parejas puedan adoptar.
Esta decisión ha causado una irritación peculiar en la derecha; tanto la derecha política representada por el PAN, como la derecha ideológica centrada en la iglesia católica, han lanzado diatribas en contra de los asambleístas perredistas que votaron mayoritatiamente en favor del reconocimiento de que si todas las personas somos iguales, debemos tener, sin restricción, los mismos derechos, sin limitación alguna. Con independencia de nuestras posiciones políticas, religiosas, morales o sexuales, todas las personas podemos (y debemos) participar de las opciones culturales, políticas, morales y legales que nuestra sociedad ha institucionalizado. Negarles el derecho a casarse o a adoptar equivale a negarle estos derechos a una persona por el simple hecho de ser ateo, de izquierda, apolítico o carente de instrucción educativa.
Llama la atención el caso de la iglesia, una organizacion que desde antugüo se ha opuesto a todas las ideas de avanzada; por definición, su carácter conservador le implica defenser a ultranza todo aquello que está dictado en el statu quo. Si por la iglesia fuera, México seguiría siendo colonia de la corona española, o de cualquier otra potencia europea de control anacrónico monárquico. Si por la iglesia fuera, Porfirio Díaz debió haberse reelegido hasta la muerte, y su modelo perpetuarse "por los siglos de los siglos"; si por la iglesia fuera, el machismo nunca debiera debilitarse, las mujeres deberían ser sólo un instrumento para la reproducción, y con la sospecha perenne de encarnar al pecado. La iglesia se ha opuesto a todo lo que implica mayor libertad, mayor conocimiento, mayor responsabilidad del sujeto, porque todo esto debilita el acatamiento, el miedo, la sumisión y el lucrativísimo negocio de la industria del perdón que casi monopoliza en nuestro atrasado país.
Es curioso el carácter homofóbico de la iglesia, que es núcleo de homosexuales reprimidos, de sujetos que se nmiegan en su orientación sexual y se refugian falsamente en los hábitos. Curas y monjas homosexuales hay en vasta cuantía. Muchos de ellos incurren en prácticas aberrantes como la violación de menores, como cada vez más se ventila en los múltiples casos de pederastia revelados en México y varias partes del mundo. Justamente, Norberto Rivera ha sido llevado a cortes estadounidenses por la protección a pederastas.
En otra incongruencia, la iglesia siempre ha negado la validez de las uniones matrimoniales civiles; una pareja casada por lo civil mas no por la iglesia no puede participar de sus ceremonias, y técnicamente "vive en pecado". Si esto es así, según ellos, ¿en qué afecta que las parejas homosexuales se casen por lo civil? Hasta donde entiendo, nadie puede obligar a la iglesia a oficiar ceremonias matrimoniales homosexuales.
Toda esta homofobia está mezclada con una profunda hipocresía. Los polos más conservadores suelen esconder aberraciones morales que se enmascaran con una aferrada pero falsa, rectitud. Hay que cuidarse más de los "macarras de la moral", como diría Serrat, que de quienes con toda franqueza se muestran como son.
Para finalizar, un apunte breve sobre un sujeto que equivocadamente tiene un micrófono y una cámara de televisión frente a sí; el señor Esteban Arce conduce una parodia de noticiero en la que ha denostado la homosexualidad como "demencia animal" y derivación de "mucha droga" (sic). Este sujeto, empleado de una empresa donde un porcentaje considerable de los trabajadores es legítimamente jomosexual, no sólo es un homófobo irracional e ignorante, sino que se atreve con frecuencia a hablar de ciencia o de política; claro, en los contornos de su estrecha mentalidad. La calidad de sus ideas está revelada cotidianamente entre la chunga y la diatriba. Pero no debe extrañarnos esto, viniendo de la industria de la ignorancia y la estulticia popular: Televisa. Hacer televisión para jodidos, ha degenerado al extremo ahora connotado, de las imbéciles opiniones del señor Arce. Esperemos que la crítica mayoritaria invite a los televidentes a no ser más, telecreyentes; la primer acción liberadora está en apagar el televisor.






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