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-Irving Zeitlin

9 de diciembre de 2009

Carstens a Banxico

Agustín Carstens ha dicho que de niño soñó con llegar a las Grandes Ligas de Béisbol en Estados Unidos, pero después del anuncio de Felipe Calderón sobre la sucesión en el Banco Central, el ex subdirector Gerente del Fondo Monetario Internacional podría alcanzar otra liga si el Senado aprueba que esté al frente del Banco de México.

A finales de la década de los ochenta y después de conseguir su Maestría y Doctorado, ambos en Economía, en la Universidad de Chicago, Agustín Carstens llegó al banco central donde ocupó los cargos de jefe de Gabinete de la oficina del Gobernador, subgerente y tesorero.

Su trabajo en Banxico y su tiempo en Hacienda durante la presidencia de Vicente Fox, atrajo la atención del Fondo Monetario Internacional en el que se desempeñó como subdirector gerente durante tres años.

Luego de que Felipe Calderón fuera electo presidente, nombró a Carstens coordinador del programa económico del equipo de transición y después titular en la Secretaría de Hacienda.

Su papel al frente de la dependencia fue controvertido, entre otras cosas, por ser protagonista en la controversia por el paquete económico 2010, que se caracterizó por un aumento sustancial de impuestos.

Carstens, de 51 años, es uno de los hombres de confianza de Calderón, a quien acompañó desde la carrera proselitista como coordinador económico hasta que fue designado secretario de Estado en el 2006 cuando asumió el mandatario.

Al funcionario le tocó manejar la economía por un camino sin asfalto y sufrir la peor crisis desde 1930, cuando el coletazo de la recesión y la caída en la demanda en Estados Unidos -el mayor socio comercial de México- castigó al país.

Y se convirtió en blanco de críticas cuando entonces dijo que la crisis le provocaría "un catarrito" al país y "no una pulmonía como antes". Poco después lamentó haber usado esa expresión.

Sin embargo, fue elogiado por su manejo de la crisis y en medio del declive en las exportaciones y producción petrolera, fue previsor y contrató una cobertura este año que le permitió embolsar a México 70 dólares por cada barril de crudo exportado, pese a que el precio de su canasta de exportación es mucho menor.

Otro de sus logros durante su gestión fue una reforma al sistema de pensiones, que fue considerada por los especialistas como uno de los cambios más importantes estructurales de México en la última década.

Entre sus responsabilidades como secretario estuvo diseñar dos reformas fiscales para fortalecer las finanzas del país, que fueron diluidas por el Congreso y luego consideradas insuficientes para sanear la hoja de balance de México.

Pero en casa es menos popular que en el exterior, después de que los mexicanos lo criticaran por intentar convencer de las bondades del aumento de impuestos.

Después de la última reforma aprobada este año, la agencia Fitch bajó en noviembre su calificación de deuda soberana de México a "BBB" desde "BBB+", asegurando que el alza en los impuestos no sería suficiente para enfrentar las presiones fiscales esperadas por la menor producción petrolera y la debilidad de la economía.

Antes de que Fitch redujera su nota, Carstens había dicho que el descenso no sería bueno, aunque tampoco sería "un desastre" para México.

Todavía su nombramiento debe ser aprobado por el Senado mexicano, cuyo periodo ordinario de sesiones concluye a mediados de diciembre.

Carstens está casado con la economista y escritora estadounidense Catherine Mansell, que publica libros bajo el seudónimo de C.M. Mayo.


En mi opinión, este nombramiento, que se acompaña del posicionamiento de Ernesto Cordero de Sedesol a Hacienda, representa un paso atrás en la ruta de la recomposición de la política económica en México. Significa un giro ortodoxo que restringirá las posibilidades de recuperación, a frenar la expansión monetaria, encarecer por consecuencia el crédito, frenar la inversión productiva y todo bajo el supuesto del combate inflacionario. Carstens Carstens fue formado en Chicago, es un Chigago boy en toda la extensión de la palabra, un protegido de Francisco Gil, neoliberales de cepa, a quienes les interesa más la estabilidad de variables abstractas y el sostenimiento de intereses particulares bien afianzados en la élite del poder, a costa de la depauperación de las mayorías, crecientemente menesterosas. Malas notcicas para Banxico. Además, está el riesgo de restar autonomía a este organismo, una vez que Carstens Carstens se ha vuelto un incondicional de Felipe Calderón, y juntos se enfrentaron a Guillermo Ortiz; la política monetaria se manejará de nuevo en Los Pinos, y ya hemos visto cómo nos va con este dúo. Carstens Carstens ha hecho un desastrozo papel en Hacienda, y ahora irá a Banxico a curar con sus remedios ortodoxos, problemas que exigen soluciones heterodoxas.

Pero son peores aún, las noticas para Hacienda. Otro joven pendenciero, de los varios que abundan en el PAN, Ernesto Cordero, de penosa actuación en el combate a la pobreza, y metido en un debate pueril por sus declaraciones en las que mandaba al premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, a "leer un poco más de economía", dan cuenta de su incapacidad y soberbia. Lo veremos pronto, al que le urgen lecciones de a deveras de economía es al señor Cordero, ya que recibe una economía en ruinas, y definitivamente no tiene este sujeto la capacidad ni la voluntad para corregir las tropelías de Carstens Carstens. Al tiempo.

PD: Nos resta la última esperanza, que el Senado frene el cargo de Carstens Carstens frente a Banxico, pero en México las esperanzas se diluyen en las quiméricas aguas de la fé.

2 comentarios:

  1. Ho,a ke tal, soy fernando ocaña, o como me decia FERNANDO 1, jejeje muy buena opinion acerca de lo que dice sobre las desiciones del estado ahora en estos tiempos de que a Agustin Carstens se le de a cargo Banxico, y creo igual que usted que las desiciones que se estan tomando no seran las mas correctas, o incluso las apropiadas y esto por que ya demostraron su incompentencia ante situaciones que hacen que el pais se este desmoronando.
    Otra cosa que igual me llamo bastante la atencion fue de que México se esta diluyendo en las quimeras aguas de la fe, yo lo asocio con la gente que en realidad no les importa las desiciones del Estado y solo pefieren estancarse en su Fe , que de aqui al igual que usted dijo en la conferencia de la semana de economia de la FCA, que la religion es la unica que se cree que provee y forma la moral de la gente.
    Espero verlo pronto y saludos de mi parte

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  2. Hola Fernando, pues no parece ser la mejor decisión para la mayoría de la gente, la designación de Carstens a Banxico y sobre todo, la de Cordero a Hacienda. El primero represente la continuidad con una política monetaria dura que es adversa a la recuperación económica, y el segundo es un incapaz que sólo está ahí por ser amigo de Calderón. Malas noticias para un país que requiere un cambio de política económica con urgencia.
    Por si fuera poco, la mochez se extiende cínicamente sin que nadie apele por un segundo a la razón y el Estado otrora laico. Una pena.
    Saludos, MH.

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