Bienvenido

Esta bitácora tiene como objetivo compartir algunas ideas, noticias y datos que considero interesantes en conexión con el ámbito económico, social y político.
Son bienvenidos todo tipo de comentarios, críticas y sugerencias para mejorar este espacio.
Toda expresión la emito bajo mi entera responsabilidad y en nada compromete a las organizaciones o personas con las que estoy ligado.
"LA CRÍTICA NO HA QUITADO LAS FLORES IMAGINARIAS DE LAS CADENAS PARA QUE EL HOMBRE SOPORTE A ESTAS ÚLTIMAS SIN FANTASÍAS NI CONSUELO, SINO PARA QUE SE DESPOJE DE ELLAS Y RECOJA LA FLOR VIVA".

-Irving Zeitlin

29 de diciembre de 2009

¿Vacaciones?

Estoy molido, esto de las vacaciones es el momento para sacar a flote un montón de tareas que uno deja para después, ...y el despúes llegó; los arreglos a mi casa, entre pintar, cambiar cortineros, hacerle al plomero, al carpintero, al electricista... y entre los ratos lo cotidiano como preparar la sopa y la ensalada, aunque como hoy, de plano a veces las faenas me rebasan y sólo pido una pizza. En fin, las vacaciones me gustan más bien por eso, por que uno se aleja un poco, solo un poco, de las cifras macroeconómicas y las desesperanzas asociadas a los gasolinazos semanales y casi diarios que nos recetan los doctos doctores en economía, que han fracasado por tres décadas, pero en fin... me estoy acercando de nuevo al tenebroso mundo del estrés.
Lo bueno de las vacaciones también es que uno se levanta a la hora que quiere.
Buen 2010 para todos.

9 de diciembre de 2009

Reto, llenar los zapatos de Ortiz: Carstens



CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, reconoció este miércoles la labor de Guillermo Ortiz al frente del Banco de México (Banxico) y dijo que será un reto llenar sus zapatos.

En un una entrevista con Radio Fórmula, Carstens dijo que Ortiz es su amigo, colega y tiene un gran respeto por la labor que ha realizado al frente del banco central por 12 años.

Esta mañana el presidente mexicano, Felipe Calderón, propuso a Carstens para fungir como nuevo gobernador de Banxico, en sustitución de Guillermo Ortiz, y a Ernesto Cordero, actual titular de la Secretaría de Desarrollo Social, lo puso al frente de la Secretaría de Hacienda.

De ser ratificado por el Senado de la República, Carstens sustituirá a Ortiz, quien concluirá su segundo periodo al frente del Banxico el 31 de diciembre próximo.

En entrevista con Joaquín López Dóriga, el ex titular de la SHCP indicó que las políticas implementadas por Banxico ayudaron a evitar el contagio de las grandes crisis.

El nominado a gobernador no consideró necesario cambiar el mandato de la entidad para incluir el crecimiento económico.

Señaló que el objetivo prioritario del banco central es promover la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, lo que en principio no representa un conflicto con el crecimiento económico del país.

"Pienso que no es necesario cambiar el mandato porque hay respaldo muy abundante en el sentido de que una cosa no está peleada con la otra", dijo Carstens.

Con información de Reuters

Carstens a Banxico

Agustín Carstens ha dicho que de niño soñó con llegar a las Grandes Ligas de Béisbol en Estados Unidos, pero después del anuncio de Felipe Calderón sobre la sucesión en el Banco Central, el ex subdirector Gerente del Fondo Monetario Internacional podría alcanzar otra liga si el Senado aprueba que esté al frente del Banco de México.

A finales de la década de los ochenta y después de conseguir su Maestría y Doctorado, ambos en Economía, en la Universidad de Chicago, Agustín Carstens llegó al banco central donde ocupó los cargos de jefe de Gabinete de la oficina del Gobernador, subgerente y tesorero.

Su trabajo en Banxico y su tiempo en Hacienda durante la presidencia de Vicente Fox, atrajo la atención del Fondo Monetario Internacional en el que se desempeñó como subdirector gerente durante tres años.

Luego de que Felipe Calderón fuera electo presidente, nombró a Carstens coordinador del programa económico del equipo de transición y después titular en la Secretaría de Hacienda.

Su papel al frente de la dependencia fue controvertido, entre otras cosas, por ser protagonista en la controversia por el paquete económico 2010, que se caracterizó por un aumento sustancial de impuestos.

Carstens, de 51 años, es uno de los hombres de confianza de Calderón, a quien acompañó desde la carrera proselitista como coordinador económico hasta que fue designado secretario de Estado en el 2006 cuando asumió el mandatario.

Al funcionario le tocó manejar la economía por un camino sin asfalto y sufrir la peor crisis desde 1930, cuando el coletazo de la recesión y la caída en la demanda en Estados Unidos -el mayor socio comercial de México- castigó al país.

Y se convirtió en blanco de críticas cuando entonces dijo que la crisis le provocaría "un catarrito" al país y "no una pulmonía como antes". Poco después lamentó haber usado esa expresión.

Sin embargo, fue elogiado por su manejo de la crisis y en medio del declive en las exportaciones y producción petrolera, fue previsor y contrató una cobertura este año que le permitió embolsar a México 70 dólares por cada barril de crudo exportado, pese a que el precio de su canasta de exportación es mucho menor.

Otro de sus logros durante su gestión fue una reforma al sistema de pensiones, que fue considerada por los especialistas como uno de los cambios más importantes estructurales de México en la última década.

Entre sus responsabilidades como secretario estuvo diseñar dos reformas fiscales para fortalecer las finanzas del país, que fueron diluidas por el Congreso y luego consideradas insuficientes para sanear la hoja de balance de México.

Pero en casa es menos popular que en el exterior, después de que los mexicanos lo criticaran por intentar convencer de las bondades del aumento de impuestos.

Después de la última reforma aprobada este año, la agencia Fitch bajó en noviembre su calificación de deuda soberana de México a "BBB" desde "BBB+", asegurando que el alza en los impuestos no sería suficiente para enfrentar las presiones fiscales esperadas por la menor producción petrolera y la debilidad de la economía.

Antes de que Fitch redujera su nota, Carstens había dicho que el descenso no sería bueno, aunque tampoco sería "un desastre" para México.

Todavía su nombramiento debe ser aprobado por el Senado mexicano, cuyo periodo ordinario de sesiones concluye a mediados de diciembre.

Carstens está casado con la economista y escritora estadounidense Catherine Mansell, que publica libros bajo el seudónimo de C.M. Mayo.


En mi opinión, este nombramiento, que se acompaña del posicionamiento de Ernesto Cordero de Sedesol a Hacienda, representa un paso atrás en la ruta de la recomposición de la política económica en México. Significa un giro ortodoxo que restringirá las posibilidades de recuperación, a frenar la expansión monetaria, encarecer por consecuencia el crédito, frenar la inversión productiva y todo bajo el supuesto del combate inflacionario. Carstens Carstens fue formado en Chicago, es un Chigago boy en toda la extensión de la palabra, un protegido de Francisco Gil, neoliberales de cepa, a quienes les interesa más la estabilidad de variables abstractas y el sostenimiento de intereses particulares bien afianzados en la élite del poder, a costa de la depauperación de las mayorías, crecientemente menesterosas. Malas notcicas para Banxico. Además, está el riesgo de restar autonomía a este organismo, una vez que Carstens Carstens se ha vuelto un incondicional de Felipe Calderón, y juntos se enfrentaron a Guillermo Ortiz; la política monetaria se manejará de nuevo en Los Pinos, y ya hemos visto cómo nos va con este dúo. Carstens Carstens ha hecho un desastrozo papel en Hacienda, y ahora irá a Banxico a curar con sus remedios ortodoxos, problemas que exigen soluciones heterodoxas.

Pero son peores aún, las noticas para Hacienda. Otro joven pendenciero, de los varios que abundan en el PAN, Ernesto Cordero, de penosa actuación en el combate a la pobreza, y metido en un debate pueril por sus declaraciones en las que mandaba al premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, a "leer un poco más de economía", dan cuenta de su incapacidad y soberbia. Lo veremos pronto, al que le urgen lecciones de a deveras de economía es al señor Cordero, ya que recibe una economía en ruinas, y definitivamente no tiene este sujeto la capacidad ni la voluntad para corregir las tropelías de Carstens Carstens. Al tiempo.

PD: Nos resta la última esperanza, que el Senado frene el cargo de Carstens Carstens frente a Banxico, pero en México las esperanzas se diluyen en las quiméricas aguas de la fé.

2 de diciembre de 2009

Un juanete en el DF

Recién he terminado la faena clásica de fin de semestre, que consiste en la combinación frenética pero estimulante, tensa pero dinámica de presentar la evaluación semestral en el doctorado, así como las calificaciones a los grupos que tengo a mi cargo. Ya sin la presión de los tiempos, aprovecho la ocasión para comentar algunos puntos de la coyuntura frívola pero reveladora de nuestra política nacional.
En primer término, me refiero al tema "juanito", así con minúsculas, ya que el personaje no da la talla para algo más. El señor Acosta, alias "juanito", es una muestra de la descomposición de la política nacional. Es fruto de un proceso enturbiado por la participación del Tribunal electoral del Distrito Federal en las disputas mezquinas a las que nos tiene acostumbrados el PRD, que, lejos de sostenerse como opción de izquierda y progresismo, ha degenerado en la búsqueda por posiciones de poder en medio de la lógica patrimonialista del mismo. Así, pues, "juanito" fue la válvula de escape para sacar adelante la candidatura de Clara Brugada frente al impedimento legal impuesto por el Tribunal. La salida fue una rebuscada y tenebrosa terciarización de Acosta, quien supuestamente ganaría con base en el apoyo que tenía la candidatura de Brugada, animada particularmente por el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador. La gente que mayoritariamente votaría en Iztapalapa por Brugada, se vio en la "curiosa" situación de tener que hacer ganar a Brugada votando por Acosta, para vencer a Oliva, quien se "apropió" de la boleta con el nombre de Brugada. ¿Kafkiano? ...Creo que hemos rebasado ese plano.
El señor Acosta protestó ante una muchedumbre hacer valer su palabra y renunciar una vez ganada la delegación. Así lo hizo pero tras una fuerte presión y en medio de amagos por pisotear la poca credibilidad que alguna vez pudo tener este sujeto. En la ceremonia de protesta al cargo, se dio su ridícula manifestación en contra de su otrora partido, el del Trabajo, con la tristemente risueña expresión de "muera el PRD...el P... PT traidor".
El señor Acosta, luego de 59 días de licencia, entró a la delegación por la ventana, como un ladrón, y se enquistó en un puesto que, en sesncia no le pertenece, por más que jurídicamente le sea propio. Es un problema de ilegitimidad de origen, cuando López Obrador cometió el error de confiar en un tipo sacado de la nada, sin preparación, sin ideas, y que, subido en el tabiquito de la atención de las televisoras y el panismo defeño, se siente importante. Pobre tipo.
El problema de fondo es que ni Acosta ni Brugada tienen la legitimidad para permanecer en la delegación, por lo que debiera esperarse una expresión de prudencia y madurez política de la Asamblea de Representantes en el DF, y lograr una solución definitiva, al margen de la rapacidad de Brugada, de la estupidez de Acosta, y de la mezquindad panista, la mano detrás de Acosta. Triste panorama el que nos ofrece una clase polítca que no exige preparación sino componendas e intereses frívolos para formar sus cuadros, Acosta adolece del "mal de Zavaleta", Ruth, aquella que se dejó agarrar la pierna (políticamente hablando, que conste), y ahora Acosta se deja hacer de todo por tan aviesos sujetos del PAN como Federico Doring y Mariana Gómez. Qué pena.

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